Cafés vieneses y gastronomía: Sachertorte, Apfelstrudel y tradiciones culinarias
Los cafés vieneses, un arte de vivir centenario
Desde el siglo XVII, los cafés vieneses son mucho más que simples establecimientos de restauración. Inscritos en el Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO en 2011, encarnan un arte de vivir donde uno se instala durante horas con un periódico en la mano, degustando un Melange o un Einspänner. El Café Central, con sus bóvedas neogóticas, acogió en su día a Freud y Trotski. El Café Sacher, contiguo al célebre hotel, sirve desde 1876 la Sachertorte original. El Café Hawelka, abierto desde 1939, conserva una atmósfera bohemia auténtica. Cada local tiene su carácter propio, pero todos comparten el mismo ritual: el café se sirve en bandeja de plata acompañado de un vaso de agua fresca.
La Sachertorte, icono dulce de Viena
Creada en 1832 por Franz Sacher para el príncipe de Metternich, esta tarta de chocolate con glaseado brillante y rellena de una fina capa de mermelada de albaricoque se ha convertido en el símbolo pastelero de la ciudad. Una célebre disputa legal enfrentó al Hotel Sacher con la pastelería Demel por la propiedad de la receta «original». El Tribunal Supremo austriaco falló a favor del Hotel Sacher. Hoy ambas casas sirven su propia versión, y la degustación comparativa forma parte del placer vienés.
Más allá de la repostería: Wiener Schnitzel y el Naschmarkt
La cocina vienesa va mucho más allá de lo dulce. El Wiener Schnitzel, escalope de ternera empanado y dorado en mantequilla, es el plato nacional austriaco. El Tafelspitz, carne de res hervida con salsa de rábano picante, era el plato favorito del emperador Francisco José. Para descubrir toda la diversidad culinaria, visite el Naschmarkt, el mayor mercado de Viena. Sus 120 puestos ofrecen especias orientales, quesos locales, fruta fresca y especialidades de todo el mundo. Los sábados, un mercadillo de antigüedades prolonga el paseo.
Viena 2026: «Vienna Bites» pone la gastronomía en primer plano
En 2026, la oficina de turismo de Viena lanza el programa «Vienna Bites: Küche, Kultur, Charakter», promocionando más de 500 establecimientos gastronómicos a nivel internacional. Es la ocasión ideal para planificar una escapada gourmet. Desde el aeropuerto de Viena-Schwechat, el centro de la ciudad está a solo 20 minutos. Los Heurigen, tabernas tradicionales de los barrios vinícolas, completan la experiencia con vinos locales y buffets fríos en patios sombreados.